miércoles, 13 de abril de 2016

El problema de la ética


Si bien anteriormente se hablaba del sentido de la ética y sus alcances, donde se partía de que la ética eran todas aquellas acciones y decisiones que tomaba el hombre a partir de diferentes reacciones a las que se enfrenta en la cotidianidad, es importante tener en cuenta que realmente este no es el único problema ético al que se ve enfrentado el ser humano.

Realmente el hombre se enfrenta cotidianamente a múltiples problemas éticos donde el mismo debe tomar decisiones para que su estructura mental siga con la misma línea a la hora de resolver o reaccionar a diferentes situaciones.

Esto debido a que la ética se enfoca en la conducta moral, donde priman los valores y las costumbres sociales donde el hombre a partir de su definición de lo que es bueno y es malo determina la toma de decisiones personales.

Una de estas problemáticas radica en las pequeñas diferencias que son existentes en los seres humanos, tales como la discapacidad por lo que la sociedad aún no ha evolucionado para la aceptación y el trato igual hacia las personas diferentes y más aún si esas diferencias radican en defectos físicos o discapacidades físicas.

La sociedad ha evolucionado en términos de intolerancia, donde no importa el fondo sino la forma, esto en cuanto a que se ha perdido la valoración de la persona por sus acciones, sentimientos y virtudes, donde prima más que todo la apariencia física y la busca de la aceptación de las personas por la misma.

Es por esto, que el juego de los estigmas de belleza que impone la misma sociedad juega un papel muy importante en el problema ético ¿a qué se le debe prestar más importancia? Al conjunto de normas y reglas que la costumbre y la sociedad imponen o a lo que lo llama la axiología: determinar el valor de la persona por sus buenas decisiones.

En los diferentes textos del tema se toca diferentes soluciones, donde una de ellas es que el ser humano tenga como fin ser más colaborativo entre sí, donde se olviden los estigmas y se traten a los demás como personas semejantes, donde se comprenda que el mundo está lleno de imperfecciones y que se pueda vivir con ellas.